¿Cómo ser una mujer independiente? La sociedad sigue cambiando y a veces te puede ser difícil hallar tu propia voz, pues esta se ve opacada por tu deseo de ser buena con los demás. ¿Qué hacer entonces para salir adelante?– Te lo contamos en este artículo.

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Si eres mujer, es muy probable que tengas un condicionamiento social hacia el rol de cuidadora o madre… Si bien este rol es adecuado para el trato con los hijos, para las relaciones laborales (y también interpersonales, desde pareja a amigos), puede ocasionar problemas ser así.

Muchas veces, como mujer se te ha enseñado que hay que sacrificarse por los otros, brindar placer o bienestar a los demás sin jamás poner tus necesidades por encima de las de ellos. Aquí, te invito a cuestionar esto sanamente para entender cómo mejorar el ambiente laboral.

Aquí te compartiré lo que he aprendido acerca del tema a partir de mis lecturas en psicología. Básicamente, no se trata de que te conviertas en una mujer egoísta, ni iracunda, ni resentida, ni masculina (si ello no es tu deseo), sino de que equilibres la balanza, porque constantemente darte hacia los demás sin cuidarte primero a ti misma te desgasta, y llegará un punto donde la salud –o las emociones– te pasarán factura. ¿No lo crees?

Sentimientos conflictivos

También es posible que sufras de ira, ansiedad o tristeza por acciones que los demás no hacen para retribuirte tus sacrificios.

De la misma manera, puede ocurrir que te encuentres en situaciones de acuerdos no hablados en los que los demás «deben encargarse» de hacer cosas por ti, pero si ellos no estuvieran, no sabrías qué hacer. Y cuando no hacen lo que a ti te gustaría, te molestas.

Por todo lo anterior, lo recomendable es ir de una codependencia (que no es sana) a una interdependencia (que sí lo es), y ello solo se logra desde la asertividad. En este artículo hallarás algunas de las claves esenciales para lograr esto.

«No te quejes de la ansiedad, sino de sus altos niveles»

Cury, Augusto (2019). P49

como ser una mujer independiente

Toma nota de aquellas cosas que resuenan contigo en este artículo, ello puede fomentar tu auto-descubrimiento para más adelante, cuando lo medites. ¡También puedes prepararte un buen café o una infusión para esta lectura!

¿Qué es la codependencia?

Codependencia es cuando, más que amar a una persona, la necesitas. Para salir de esta creencia, es fundamental dejar de pensar en que los otros son «tu media naranja» o que «te completan», y la única manera de hacerlo es trabajando en tu amor propio de forma sana y constructiva, no solo desde tus pensamientos, sino desde tus acciones. Si amas más al otro que a ti mismo, eres codependiente.

«La codependencia hace referencia a una actitud obsesiva y compulsiva hacia el control de otras personas y las relaciones, fruto de la propia inseguridad.»

Mansilla, F. (2002).

Para salir de este patrón nocivo que indica Mansilla, deberás aprender a valorar tu propio criterio y redescubrir los límites de lo que para ti es aceptable.

La sociedad ha cambiado mucho y continuará cambiando, pero el poder de decidir lo que quieres o no aceptar en tu vida no es una tarea que puedas delegar en nadie más.

«Una mujer inteligente se entrega sin miedo, pero no destruye su identidad en función del otro. Se da mucho, pero no respira su aire. Es afectuosa y demuestra generosidad, pero nunca deja de tener órbita propia» 

Cury, Augusto (2013). P54

Una vez descubiertos tus límites internos (cosa que suele ser un proceso, enmarcado dentro de tus valores éticos), el siguiente paso sería aprender a negociar en tus relaciones, como lo explica magistralmente Clara Cloria en su libro «Las negociaciones nuestras de cada día»:

El tema de las negociaciones en la práctica cotidiana del vivir pone en carne viva los modelos de convivencia con los otros y con uno mismo. Las negociaciones, necesariamente, tienen por meta un acuerdo y dicho acuerdo requiere de una adecuada evaluación de los costos. Es sabido que absolutamente toda acción tiene costos, de la misma manera que los tiene toda inacción. En otras palabras, los costos son inevitables y no dejan de pasar factura a lo largo de la vida. Es por ello que la elección de los mismos es la clave para el cambio y el punto de partida, indefectiblemente, es esa negociación con uno mismo. Eso significa que cualquiera fuese la elección será inevitable ceder algo y en esto reside el meollo de toda negociación.

Cloria, C. (2016)

Piensa en la persona que más has amado, y piensa en la persona por la cual más has sufrido ¿Es la misma? Entonces es necesario aprender a amar, que no es otra cosa que aprender a negociar contigo misma primero que con los demás. ¿Tiene esto que ver con ser una mujer independiente? Lo veremos a continuación…

emociones mujer asertiva
Las personas somos emocionales, es normal tener sentimientos que cambien en distintos momentos. Sentir vulnerabilidad y ser imperfectas es en realidad lo que nos permite conectarnos con otros. Pero, ¿no crees que es mejor priorizar reunirnos con base en nuestras virtudes y valores en vez de con nuestros vacíos no resueltos?

¿Qué es la interdependencia? Una mujer independiente verdadera

Una interdependencia es cuando te amas a ti misma sanamente, y amas al otro por igual.

La interdependencia es un sistema mucho más complejo y real que las dualidades de independencia y codependencia.

En la independencia, creemos que solas podemos con el mundo; lo cual es una mentira, porque no existe ninguna mujer (ni ningún hombre) que haya salido adelante sin la ayuda y cooperación de otros.

Por otro lado, en la codependencia, sentimos que estamos incompletas sin el otro.

La interdependencia más bien busca relaciones de reciprocidad, de igual a igual, donde si las condiciones están dadas y hay mutuo respeto por los deseos de ambos, se da una situación de ganar-ganar. Por otro lado, también ambas partes deben ceder y ceder para que este tipo de relación pueda darse.

Por eso, una mujer independiente verdadera, es en realidad una mujer interdependiente.

Llevar este modo de vida en todas nuestras relaciones, no solo en las de pareja, conllevaría que tuviésemos una sociedad más consciente de si misma y sus relaciones internas.

 

¿Quieres ser una mujer independiente o una mujer interdependiente?

Profundiza un poco meditando lo que dice esta cita:

En definitiva, lo que se plantea es que aceptando que los seres humanos somos interdependientes y al mismo tiempo dependemos de los recursos medioambientales, reconociendo que el desarrollo de la vida no es posible sin una serie de cuidados que debemos visibilizar y socializar… la propuesta actual de esta línea de pensamiento es que debemos decidir comunitariamente «qué vida nos merece ser vivida», a qué llamamos estado de bienestar en el que todas y todos nos sintamos a gusto. En qué aspectos de lo que los mercados entienden por crecimiento, deberíamos «decrecer» para lograr crecer conjuntamente con una verdadera calidad de vida. Y finalmente, cómo hacemos sostenible ese tipo de vida.

Prólogo de Susana Covas a «Las negociaciones nuestras de cada día» de Clara, C. (2016).

Con una economía basada en la interdependencia, tendríamos más círculos y menos pirámides. ¿No lo crees?

Menguar en algunas áreas es tan importante como crecer en otras, porque no todos los recursos de nuestro planeta son renovables, e incluso aquellos que lo son no están siendo renovados al ritmo que deberían. 

Las mujeres somos cíclicas y muy conectadas a nuestro cuerpo, e incluso nuestro ciclo menstrual nos habla de la naturaleza de las cosas: no se puede engendrar –ya sea proyectos o vidas– sin un tiempo de decrecimiento en la actividad.

Sin embargo, al final del día sí es importante cierta independencia. Por ello, resulta fundamental saber que, aún siendo interdependientes:

«Si el mundo te abandona, la soledad será tolerable, pero si tú mismo te abandonas, la soledad será insoportable» 

Cury, Augusto (2013). P84

una mujer independiente

¿Eres o has sido codependiente? Puedes empezar por actuar haciendo aquello por lo cual tendías a sentir que «necesitabas» del otro, y no que lo recibías por amor o afecto, sino por «deber» o costumbre.

De una mujer independiente a la interdependencia

Para poder ayudar a otros, primero debes ayudarte a ti misma.

Entonces, ¿cómo ser una mujer independiente? Para empezar, antes de cualquier tipo de comunicación, debes establecer tus límites y honrarlos. Tras ello, tendrás que decidir y actuar, como bien lo indica la psicóloga Lucy Serrano.

Una actitud de vida en la que no decidas sólo te dejará estancada.

Para lograr una interdependencia sana con tus compañeros de trabajo, primero deberás desligarte de toda codependencia que aún conserves.

Utilizar la expresividad artística puede ser de gran ayuda para reconectarte con tu interior, y darle voz a aquellas partes de ti que han sido acalladas por el tiempo.

Por otro lado, si bien la disciplina es un valor fundamental, hay que tener cuidado con el sobreesfuerzo

«Quien exige mucho de los demás se convierte en verdugo, quien se exige mucho a si mismo se convierte en su propio asesino»

Cury, Augusto (2013). p43

¿Cómo es una mujer inteligente e interdependiente?

A continuación te comparto algunos tips de creencias que a mí me han servido para comenzar a reestructurar mis relaciones de interdependencia. ¡Toma nota y aplica aquello que sientas que puede mejorar tu vida!

Una mujer interdependiente:

  • Se hace responsable de sus acciones, pero no de las de los demás (exceptuando sus hijos si están pequeños). Si tiene empleados bajo su tutela, les instruye serenamente para que ellos se hagan responsables de sus errores, aunque ella dé la cara ante los clientes sin culpar a sus empleados ante ellos.

  • El enfoque es en las conductas de las personas y su mejoramiento, no en quién tiene la culpa de qué.

  • Agradece la ayuda de otros, pero no la necesita para hacer su rutina básica, por lo que gana su propio sustento económico.

  • Sabe comunicar peticiones a los demás, y lo hace de forma clara y respetuosa. También sabe expresar cuando requiere un cambio de conducta por parte de otros. De la misma manera, es buena escuchando y toma sugerencias de otros.

  • Comprende que los negocios y tratos son un intercambio de valor entre dos partes y prefiere los acuerdos de ganar–ganar.

  • Entiende que si hay conductas dañinas, son las conductas las que se deben cambiar. Si las conductas no cambian, se retira (o despide al que las realiza). No cae en culpabilidades ni se victimiza a sí misma, pues sabe que es dueña de su vida.

  • No necesita hablar mal de otras mujeres, y si siente envidia, la utiliza solo para trabajar en si misma: en su auto-exigencia, disciplina y auto–aceptación.

  • Establece límites y los hace valer, sabe decir que no. Además, respeta los límites de los demás.

«Las mujeres inteligentes no sólo sueñan y hacen soñar a los demás, sino que unen sueños con disciplina. Su Yo tiene plena conciencia de que los sueños sin disciplina producen personas frustradas y la disciplina sin sueños produce personas autómatas, que sólo obedecen a órdenes». 

Cury, Augusto (2013). 

una mujer independiente y asertiva es libre

La libertad se obtiene tras el autodescubrimiento de los límites y la comunicación asertiva… es un camino que, sin dudas, hace la vida más sencilla y agradable de navegar.

¿Cómo ser una mujer asertiva y libre?

Como mujer, para lograr ser asertiva, deberás hacer un autoexamen profundo para redescubrir cuáles son tus límites y qué cosas realmente te molestan. Buscarás comunicar las inconveniencias apropiadamente, cara a cara o mediante un contrato, mucho antes de que se genere un problema relacionado a estos límites, tanto en el plano personal como en el laboral. 

El secreto está en auto-conocernos para no estallar, sino «parar la bomba» mucho antes.

¿No crees que es más sano solo hacerte responsable de tus errores y no de los del resto? Esto te permitirá no sobrecargarte, y te abrirá las puertas para negociar y llegar a soluciones, además de que los demás te percibirán como una profesional.

De la asertividad a la libertad

¿Cómo ser personas más libres pero efectivas? Haz énfasis en tus equipos en la solución de problemas, aprendiendo a trabajar por objetivos y fechas. (Puedes usar los objetivos SMART para guiar los esfuerzos de una forma más consensuada entre todos).

De la misma manera si, tras haber conversado asertivamente, las personas a tu cargo no se hacen responsables de sus acciones, si eres una mujer asertiva e independiente sabrás tomar cartas en el asunto. Una mujer asertiva actúa, no solo habla. Toma decisiones y delibera por su bienestar y el de sus relaciones laborales (y personales). 

¿No te parece que decir que no, te libera?

El último consejo para ser una mujer independiente es abrazar la soledad para fomentar el autoconocimiento. Pero desde nuestra creencia en la interdependencia, desde aquí en Naufragia, te estaremos acompañando. ¿Te atreves a naufragar las aguas del autoconocimiento?

¿Alguna parte de tu cuerpo te incomoda mucho?

Reencuéntrate con él.

Construye una auto–imagen libre de las ataduras de la belleza que se sacramenta en los medios.

Cury, Augusto (2013).

Bibliografía

Cloria, C. (2016). Las negociaciones nuestras de cada día.

Cury, A. (2013) Mujeres inteligentes, relaciones saludables. Editorial Zenith, Editorial Planeta y New Comlab. www.escoladainteligencia.com.br

Mansilla, F. (2002). Codependencia y psicoterapia interpersonal.

Serrano, L. (2013). ¿Qué es la codependencia?

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firma blog naufragia

yuliana guédez forgiarini

Soy apasionada por conceptos universales e individuales relacionados a los seres humanos. Naufragia es mi bitácora abierta con un énfasis en la fotografía, el arte y el diseño; así como también la investigación humanista. Exploro y me sumerjo en cada proyecto hasta alcanzar su alma. Estoy abierta a comisiones y buenas conversaciones. ¿Quieres unirte a mis aventuras?

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